Vacunas
y fumigación de los cielos
Lo
que usted no sabía sobre las vacunas y el manejo humano-animal
Por
Mark Owen
17
de febrero de 2005
En
1946, el futuro zar de la industria farmacéutica, George Merck,
informó a la Secretaría de Guerra de los Estados Unidos
que había logrado convertir en un arma a la toxina extraída
de la bacteria de la Brucella y aislarla en una forma cristalina indestructible
utilizando solamente las partículas de ADN.
El
rociado aéreo de los cristales por medio de la fumigación
de los cielos fue desplegado sobre las poblaciones chinas y coreanas
durante la Guerra de Corea. Luego, muchos veteranos de guerra desarrollaron
esclerosis múltiple. El ejército reconoció que
la esclerosis múltiple estaba relacionada con la Brucella y pagó
una compensación a los veteranos. A pesar de que el micoplasma
de la Brucella puede permanecer latente por décadas, puede ser
desencadenado por las vacunas.
Las
vacunas han sido obligatorias en las fuerzas armadas de los Estados
Unidos desde 1911. Además de la esclerosis múltiple, esta
bacteria ha sido relacionada con una variedad de enfermedades que incluyen
el SIDA, el cáncer, la diabetes, el mal de Parkinson, el mal
de Alzheimer y la artritis.
En
el año 2000, el Dr. Charles Engel del Instituto Nacional de Salud
afirmó que el micoplasma de la Brucella era responsable, probablemente,
del síndrome de fatiga crónica y también de la
fibromialgia.
Además del portador aerosol, se comprobó que los mosquitos
son agentes de dispersión patógena. En la década
de 1950, el Laboratorio Dominion Parasite de Belleville, Canadá,
criaba 100 millones de mosquitos por mes. Luego eran enviados a la Universidad
Queens de Kigston y a otros sitios para que se los infectara con el
agente cristalino de la enfermedad.
Se
informó sobre un gran brote de fatiga crónica en 1957
en Punta Gorda, Florida. La semana anterior, se había reportado
una gran afluencia de mosquitos. El Instituto Nacional de Salud declaró
que 450 personas se enfermaron de fatiga crónica en el lapso
de ese mes. Se han realizado muchas pruebas de este tipo con los civiles
durante los últimos 50 años. El Dr. Maurice Hilleman,
el actual Jefe de Virología de Merck, declaró recientemente
que todas las personas de Norte América, y probablemente de todo
el mundo, son portadores del patógeno de la Brucella.
En
1933, el Dr. Shyh-Ching Lo, investigador de jerarquía del Instituto
de Patología de las Fuerzas Armadas patentó diversas cepas
virulentas del micoplasma.
Declaró en sus propias patentes que dichas cepas causan el síndrome
de fatiga crónica. El Instituto se encuentra reconstruyendo actualmente
la gripe española de 1918, insertándola dentro de las
cepas de la gripe contemporáneas y aumentando su letalidad. La
gripe española mató a 675.000 estadounidenses en el intervalo
de 1918-1919. Muchas de las víctimas fatales fueron soldados
vacunados. Las personas que nacieron después de 1918 no tienen
inmunidad para la gripe española.
Desde los ataques del 11 de septiembre, todos los aeropuertos de los
Estados Unidos han estado bajo control militar. Según una fuente
de información confiable, hay un proyecto secreto conocido como
"Cruce de trébol" que utiliza los transportes aéreos
de cabotaje re-equipados con tanques especiales para rociar a las poblaciones
civiles con diversos productos químicos.
**
Este científico retirado del gobierno afirma que las versiones
reconstruidas de la gripe podrían insertarse en las vacunas junto
con una cepa más benigna del inóculo para retrazar la
progresión de su componente más mortal. Estos productos
químicos de las fumigaciones de los cielos, sobre las que se
ha informado durante la última década, pueden ayudar a
la cápsula viral a fusionarse con las células de los pulmones,
y garantizar una penetración fácil a la infección.
Las personas contagiarán la gripe a otras y comenzarán
a caer como moscas. Así se causará pánico y se
originará una demanda de más vacunas contra la gripe y
de este modo se acelerará el ciclo. Las personas no vacunadas
serán acusadas de contagiar la enfermedad.
En 2002, el Departamento de Salud y Servicios Humanos compró
286 millones de dosis de vacunas del proveedor británico Acambis.
El Washington Post informó en septiembre de ese año que
podría vacunarse a toda la población de los Estados Unidos
en un lapso de 5 días.
A su vez, el Departamento redactó una ley conocida como la Ley
de Emergencia Modelo de los Poderes sobre la Salud. La ley puede obligar
a que todas las personas sean vacunadas.
El incumplimiento será considerado como delito grave. (¿Recuerda
la Ley de los Poderes de Guerra?)
Las
vacunas genéticas son la última cura maravillosa promovida
por la clase dirigente médica. Son aclamadas como la última
línea de defensa entre los humanos y el micoplasma. Pero la Dra.
Rebecca Carley afirma que los componentes de ADN de estas vacunas pueden
incorporarse al ADN de cada persona, que a su vez, podría causar
la *** extinción de toda la vida (vacunada) sobre la tierra.
Al
menos una veintena de microbiólogos en todo el mundo han muerto
violentamente en los últimos años. Curiosamente, algunos
de ellos estaban trabajando en las secuencias del ADN. El caso más
famoso fue el del Dr. David Kelly, que murió en julio de 2003.
Él trabajaba para Mossad, y orquestó la defección
del microbiólogo ruso Vladimir Pasechnik, que había estado
trabajando en un arma biológica del día del juicio final
capaz de destruir a un tercio de la población del planeta.
En
octubre de 2004, Dimitry Lvov, Director del Instituto Ruso de Virología
declaró que hasta mil millones de personas en todo el mundo podrían
morir en la próxima pandemia. Parecería que el rebaño
humano está por ser diezmado de un modo espectacular. Cualesquiera
que sean las razones, los microbiólogos muertos (asesinados)
no continuarán con el programa.
Con
el propósito de asegurar la máxima confusión, una
edición del New York Times de enero de 2002 informó que
el Gobierno de los Estados Unidos había considerado a cientos
de libros de recetas de las guerras bacteriológicas como aptos
para que se les suspendiera su carácter secreto. A pesar de que
la información sobre la cuenta bancaria de Lee Harvey Oswald
está sellada por otros 50 años, las agencias federales
han estado vendiendo por Internet y por teléfono documentos sobre
la guerra bacteriológica a los investigadores de modo rutinario.
(¿Como los terroristas?)
The
Times informó sobre los peligros de las vacunas contaminadas
ya en febrero de 1962. Resulta ser que las vacunas contra la polio de
los años 50 y 60 estaban contaminadas con virus de tejidos de
riñón de monos enfermos, y posiblemente ésta haya
sido la causa del aumento de los casos de cáncer posteriores.
Pero
las vacunas no requieren de tejido de monos enfermos para ser consideradas
peligrosas. El Physician's Desk Reference de 1998 ofrece un listado
de los componentes tóxicos de las vacunas como el formaldehído,
el aluminio, el fenoxietanol (anticongelante) y células diploides
humanas (de tejido fetal abortado).
En mayo de 1987, el austero Times de Londres informó en su tapa
que la vacuna contra la viruela administrada por la Organización
Mundial de la Salud había desencadenado el SIDA (¿Recuerda
el Barco "Good Ship Hope" que fue a África y San Francisco
para vacunar gratuitamente?) 100 millones de africanos vacunados estuvieron
en riesgo. Las zonas con la mayor cantidad de inoculaciones resultaron
ser las de mayor concentración de los casos de SIDA. Se citó
a Robert Gallo en el artículo y se hizo referencia a que respaldaba
las cifras y que afirmo: "Los investigadores del SIDA [...] mantendrán
sus bocas cerradas porque se les paga para que lo hagan:"
En 1992, el Director de la OMS, David Haymann, declaró que "Para
la ciencia, hoy no tiene importancia el origen del SIDA."
The Times también informó en diciembre pasado, que el
síndrome de la Guerra del Golfo había estado positivamente
ligado a las vacunas. Más de 100.000 veteranos sufren actualmente
el síndrome contraído durante la Tormenta del Desierto
de 1991. **** 20.000 veteranos hasta ahora. (¿Genocidio? Mmmm
)
En marzo pasado, Haruna Kaita, un científico farmacéutico
y decano de una universidad de Nigeria, tomó muestras para analizar
de una de las últimas vacunas de la OMS para la India. Se detectaron
contaminantes graves incluidos agentes esterilizantes.
(¿Control de la población?)
En 1955, la organización caritativa católica Human Life
International, acusó a la OMS de intentar el control de la población
en África y en todas partes.
En abril de 2000, el diario The Observer informó que el leviatán
farmacéutico Glaxo Smith Kline patrocinó experimentos
con niños en el Incarnation Children's Center en la ciudad de
Nueva York. Se les dio cócteles de drogas múltiples a
niños de tan sólo cuatro años de edad. En otros
experimentos, se les inyectaron dosis dobles de la vacuna contra el
sarampión a bebés de seis meses. Más de 100 huérfanos
y bebés fueron utilizados en 36 experimentos. (Si morían,
¿y qué?
Menos personas inútiles para comer).
Este tipo de experimento ha tenido lugar con una frecuencia cada vez
mayor.
El año pasado, la Agencia de Protección Ambiental recibió
$2.1 millones del Consejo Estadounidense de Química para realizar
estudios en los niños de familias pobres del Condado de Duval,
Florida. Los niños serán expuestos a una variedad de toxinas
conocidas durante un período de dos años. El estudio determinará
cómo las sustancias químicas son absorbidas, ingeridas
e inhaladas por los niños desde muy pequeños hasta los
3 años de edad. Las familias recibirán $970 y una remera
por participar de este estudio.
¿Qué
se puede hacer?
Muchos padres creen que no pueden inscribir a sus hijos en la escuela
sin vacunarlos. Pero las vacunas han sido siempre voluntarias. El Dr.
Zoltan Rona sostiene que los padres deben exigir los formularios de
exención a los administradores de las escuelas. Las exenciones
pueden realizarse por razones espirituales o religiosas.
Rona
afirma que es posible que los padres deban insistir para recibir un
formulario de eximición o de declinación de la vacunación
y luego hacerlo certificar ante un escribano para presentarlo ante las
autoridades de la escuela.
Además, antes de consultar a un médico, puede ser prudente
tener en cuenta al prestigioso Journal of the American Medical Association
Vol. 284 del 26 de julio de
2000. Allí se declara, con sorprendente franqueza, que *** los
médicos estadounidenses son responsables de 250.000 muertes por
año. La mitad de esas muertes se atribuyen a los efectos negativos
de los medicamentos mal recetados. Es muy interesante tener en cuenta
que al comienzo del juramento Hipocrático, los médicos
hacen una declaración a Apolo. En el griego vernáculo,
la palabra Apolo significa ** destructor.
También podría ser prudente escuchar el consejo del ex
Director del Instituto Nacional de Salud James Shannon, que afirmó:
** "La única vacuna segura es aquella que nunca se usa".
Este consejo realmente resonó con el Presidente George W. Bush.
El 13 de octubre del año pasado, en medio de los debates por
la presidencia, declaró enfáticamente: "No me he
vacunado contra la gripe y no pienso hacerlo."
Un mes más tarde, Reuters dio a conocer un artículo afín
e interesante publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.
El investigador de Harvard, Gerhard Scheuch, afirmó que la inhalación
nasal de un simple spray o rocío salino puede ** detener y matar
a los vestigios de los virus de la gripe y de la tuberculosis. Por razones
que quizás Merck y otros conozcan mejor, esta información
que potencialmente podría salvar vidas, no recibió una
amplia difusión en la prensa popular.
(No hay dinero para la prevención.)
Mark Owen es un escritor independiente que vive en Toronto, Canadá.
Su correo electrónico de contacto es markowen10@hotmail.com