LA
OTRA CARA DE LAS VACUNAS (Parte II)
Ingrid
Maida
Exclusivo para Eastern Group Publications
Mientras
una mayoría médica promueve la vacunación masiva, una creciente
minoría cuestiona su efectividad y seguridad. Mientras la industria
farmacéutica investiga y produce nuevas vacunas para nuevas enfermedades,
el debate a nivel médico sobre los riesgos y los beneficios de
la vacunación se intensifica. Desde los inicios de la vacunación,
hace dos siglos, uno de los aspectos de la controversia ha sido
la efectividad o no de la vacunación en la eliminación o reducción
de enfermedades infectocontagiosas.
En la actualidad, una minoría médica señala que para 1945 las
muertes por enfermedades infectocontagiosas se han reducido en
un 95 por ciento, mucho antes de los programas de vacunación masiva.
"La disminución de estas enfermedades está relacionada con la
mejora en las condiciones sanitarias y mejor alimentación, y nada
tienen que ver las vacunaciones", aseguró el Dr. Eduardo Yahbes,
catedrático de la Asociación Medica Homeopática Argentina y parte
activa del movimiento mundial 'antivacunacion'. Para las autoridades
en salud, sin embargo, esto dista mucho de la verdad. "Las mejoras
socioeconómicas han tenido un indudable impacto indirecto en las
enfermedades -dice Curtis Allen, representante del Centro de Control
de Enfermedades (CDC)-. Pero una mirada a la actual incidencia
de enfermedades a lo largo de los años no deja dudas del significativo
impacto directo que las vacunas han tenido en los tiempos modernos".
Según el CDC, la reducción en el uso de vacunas contra la coqueluche
en Inglaterra, en 1974, provocó la epidemia de esta enfermedad
para 1978. En oposición, el Dr. Yahbes señala los rebrotes de
enfermedades a consecuencia de las vacunas, como en ocurrido "en
Río de Janeiro donde de 80 casos de polio se pasó a 700 al comienzo
de la vacunación Salk y a 1,200 luego de la introducción de la
Sabin en 1965". Efectos Adversos Una mayoría de padres está consciente
de que las vacunas puede generar un poco de fiebre o enrojecimiento
de la piel. Pero algunos otros han sido testigos de efectos más
severos, como convulsiones o incluso la muerte, y que aunque de
acuerdo al CDC, son "extremadamente bajos", son también posibles.
Sin embargo, muchos médicos e investigadores consideran que existen
otros efectos adversos que aun son desconocidos o que todavía
no están comprobados. Al respecto, uno de los casos más controversiales
es el que relaciona la vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola)
con la "epidemia" de autismo, que en algunos estados se ha incrementado
hasta en un 500 por ciento en la última década. El CDC asegura
que esta relación es simplemente "casual", debido a que no existe
evidencia científica que la respalde. Sin embargo, según el Dr.
Bernard Rimland, fundador del Instituto de Investigaciones del
Autismo de San Diego, cerca del 60 por ciento de los padres de
niños autistas aseguran que el cambio radical de sus hijos vino
inmediatamente después de recibir la MMR. "El autismo se elevó
bruscamente a los 18 meses de edad (de los niños) en la mitad
de la década de los 80, cuando la vacuna MMR llegó a usarse por
todas partes. -dijo Rimland-. ¿Una coincidencia? Difícilmente".
De los diversos estudios realizados con el fin de determinar si
este trastorno de la personalidad pudiera ser provocado por la
MMR, el conducido por Andrew Wakefield en 1998, fue uno de los
que causó mayor polémica. Esta investigación planteó una posible
relación entre el virus del sarampión, que fue hallado en el intestino
inflamado de la mayoría de niños autistas estudiados, y el daño
tóxico al nivel cerebral que pudiera ocasionar este problema neurológico.
No obstante, en noviembre del 2002, otro estudio realizado en
Dinamarca refutó los resultados de Wakefield al señalar que "no
existía correlación entre el thimerosal de las vacunas -un derivado
del mercurio- con los incidentes de autismo". Sin embargo, como
en la investigación de Wakefield, las críticas a la metodología
no tardaron en llegar, cuestionándose así sus resultados.
De
manera parecida, existen estudios independientes que asocian diferentes
vacunas con problemas como el Síndrome de Muerte Súbita Infantil,
la hiperactividad, la diabetes juvenil y el asma. Pero paralelamente,
existen otras investigaciones conducidas principalmente por las
autoridades gubernamentales de salud, que rechazan estas vinculaciones
por falta de evidencia científica. Los estudios La carencia de
estudios profundos y conclusivos sobre los efectos a largo plazo
es precisamente el mayor problema de la vacunación, de acuerdo
al Harold Buttram... "Nunca han sido hechos, de manera definitiva
o sistemática, pruebas antes-y-después de la vacunación para determinar
sus efectos en varios órganos y sistemas del cuerpo, especialmente
los neurológicos, inmunológicos, y hematológicos", dijo Buttram.
Para él, existen motivos para sospechar de reacciones tardías
que pudieran estar sucediendo sin ser reconocidas en su verdadera
naturaleza "La mayor preocupación a largo plazo con las vacunas
infantiles -advierte- es que la introducción de material genético
extraño, especialmente en la forma de vacunas con virus vivos,
dentro del sistema del niño pudiera traer cambios genéticos".
Entre tanto, las autoridades de salud no dudan sobre la seguridad
de las vacunas. "Las inmunizaciones son extremadamente seguras
gracias a los avances en la investigación médica y la constante
revisión por doctores, investigadores y autoridades de salud pública",
asegura Allen, del CDC. Sin embargo, la credibilidad de esta reconocida
organización de salud así como del IOM (Instituto de Medicina)
fueron duramente criticadas por Dave Weldon, congresista estadounidense
de Florida y médico, quien acusó a algunos de sus representantes
de "manipular" y "ocultar" información, relativa a la seguridad
de las vacunas. "La información provista al público (por el CDC)
ignora e elimina generalmente estudios que elevan preocupaciones
sobre la seguridad (de las vacunas), - acusó Weldon- y se enfoca,
mas bien, en resaltar estudios epidemiológicos que favorecen su
posición". Las afirmaciones de Weldon fueron expresadas en una
carta enviada el 15 de enero al director del CDC, Dr. Julie Gerberding,
solicitando la suspensión de la próxima reunión del Comité de
Revisión sobre la Inmunización Segura (dependiente del IOM), planeada
para el 9 de febrero. De acuerdo a Weldon, la información "limitada
e incompleta" que se planea revisar en esta reunión, genera demasiadas
dudas sobre la objetividad de las conclusiones a las que se pudiera
llegar. "Hemos rasgado tímidamente la superficie de esta área
en términos de investigación sobre las vacunas -dijo Buttram a
EGP-. Y al final de todo, simplemente no sabemos que estamos haciendo
con ellas".