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Nuestros
derechos según la
Constitución Nacional
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"Primero,
no Causar Daño"
Barbara
Loe Fisher y el Centro Nacional de Información sobre
Vacunación están trabajando para prevenir lesiones y muertes
relacionadas con las vacunas mediante la educación del público
sobre los derechos y responsabilidades.
Traducción
Dr. Eduardo Ángel Yahbes
por Neenyah Ostrom
(NONYN@aol.com)
Quien visite el sitio Web del Centro Nacional de Información sobre
Vacunación lo primero que encontrará son las fotografías
de tres hermosos niños. Todos ellos son víctimas de la inmunización
fallida: dos de los niños actualmente son paralíticos: uno
luego de aplicársele la vacuna contra la polio, el otro luego de
la vacuna MMR (sarampión, paperas, rubéola) --y el tercero,
un bebé regordete con un gorrito de lana azul, que murió
sólo 33 horas después de recibir la vacuna contra la tos
convulsa (DPT).
Son justamente estas hospitalizaciones, lesiones, y muertes relacionadas
a la vacunación, lo que busca prevenir Barbara Loe Fisher, co-fundadora
y Presidente del Centro Nacional de Información sobre Vacunación
(CNIV).
Una recorrida por el sitio Web del CNIV permite obtener una cantidad de
material preventivo sobre un procedimiento que la mayoría de los
americanos, incluso el actual Presidente, consideran crucial para mantener
una buena salud: la vacunación contra las enfermedades infantiles.
Pero, lo que preocupa a Fisher es que, en la guerra librada por la medicina
contra los microbios, los ciudadanos están pagando un precio demasiado
alto por la protección prometida. Como evidencia, Fisher cita no
sólo los fracasos de la vacunación y las reacciones adversas--
entre las cuales se incluyen parálisis, lesiones cerebrales, shocks,
encelopatías, autismo y dificultades en el aprendizaje, y la muerte
-- sino también la burocracia de la salud pública que cada
vez más obliga a la inoculación con vacunas que no han sido
estudiadadas con el rigor suficiente para garantizar su inocuidad.
Además, Fisher señala que no se está realizando ningún
estudio -- como los que se han llevado a cabo para el cáncer y
las enfermedades cardíacas-- a fin de determinar los efectos a
largo plazo de la vacunación. Algunas investigaciones han sugerido
que diversos defectos en las vacunas administradas como rutina a los recién
nacidos y niños pequeños pueden estar contribuyendo a la
actual explosión de disfunciones crónicas, neurológicas
y del sistema inmunológico en la población americana, entre
las que se incluyen el asma, el lupus, la artritis reumatoidea, el cáncer,
y el SIDA.
El Centro Nacional de Información sobre Vacunación está
dirigido por un grupo que reúne a padres disconformes (Dissatisfied
Parents Together) en Vienna, Virginia. Esta es una organización
sin fines de lucro fundada en 1982, la cual no recibe ningún fondo
gubernamental o corporativo, y que funciona únicamente gracias
a las donaciones de padres interesados, profesionales del cuidado de la
salud, y otros individuos. La misión del Centro es alentar a los
usuarios de los servicios para el cuidado de la salud a que tomen decisiones
sobre vacunación contando con la información necesaria;
con ese fin, el Centro proporciona material educativo sobre los riesgos
y beneficios de la vacunación.
Fisher es la autora (junto con Harris Coulter) de DPT: Un Disparo en la
Oscuridad (Harcourt Brace Jovanovich, 1985,; Warner, 1986,; Avery, 1991),
uno de los primeros libros en publicar los peligros de la vacunación
en lo que ella denomina "un vacío de conocimiento científico".
En una reciente y amplia entrevista con La Fundación para la Investigación
de Enfermedades Crónicas (FIEC), Fisher habló sobre su constante
interés por la investigación, desarrollo, creación
de políticas y seguridad de la vacunación así como
del constante trabajo realizado por el Centro Nacional de Información
sobre Vacunación.
FIEC: Una de las cosas que me sorprendió conocer a través
de su sitio web fué la falta de estandarización en la fabricación
de las vacunas. ¿Cómo es posible? ¿El Centro Nacional
de Información sobre Vacunación está tratando de
alcanzar una mayor estandarization implementada por la FDA?
Barbara Loe Fisher: Hemos estado muy avocados a la tarea de informar al
público acerca de las hospitalizaciones, lesiones, y muertes asociadas
a las vacunas, particularmente la DPT y DPTH. La vacuna DPT - pertúsica
celular completa, o vacuna contra la tos convulsa - es la vacuna más
reactiva utilizada en los EEUU. Todavía se encuentra en el mercado,
aunque la FDA finalmente autorizó una vacuna pertúsica acelular
menos tóxica, depués de 15 años de presión
por parte del CNIV y de los padres. Si bien la vacuna DtaP causa menos
reacciones, todavía contiene la toxina pertúsica que es
un tanto bioactiva, y que por ello tiene el potencial de causar lesiones.
Aunque los estudios han demostrado que la vacuna
DtaP está asociada a un número mucho menor de reacciones
severas que la vacuna DPT o pertusis celular completa, la FDA ha decidido
no retirar dicha vacuna del mercado. En el programa de compensación
creado por la Ley Nacional de Lesiones Causadas por Vacunas Infantiles
de 1986, la mayoría de las casi 1.000 adjudicaciones son para las
lesiones ocasionadas por la vacuna DPT. No hay duda de que es la vacuna
más reactiva que utilizamos.
Hemos estado tratando de lograr que la FDA publique
más información sobre cuáles son los lotes de vacuna
asociados a incidencias más elevadas de hospitalizaciones, lesiones
y muertes. Pero los fabricantes de vacunas siguen sosteniendo que se trata
de información privada: que no están obligados a informar
sobre la cantidad de dosis contenidas en un lote de vacuna, de modo que
los consumidores puedan comparar un lote con otro. No quieren que la competencia
conozca el tamaño de sus lotes. Obviamente están tratando
de mantener al público en la oscuridad en cuanto a la reactividad
de un lote en comparación con otro.
Hemos instado a que exista una estandarización
en el número y tamaño de los lotes, y a que se proporcione
información completa al público. Creo que la única
manera de que el público pueda obtener más información
sobre la variabilidad y toxicidad de las vacunas es mediante la intervención
del Congreso, forzando a los fabricantes a ser más accesibles y
proporcionar mayor colaboración.
CIRF: El Sistema de Información de Eventos
Adversos Causados por las Vacunas informó de 54.000 lesiones, hospitalizaciones,
y muertes registradas durante un período de 20 meses, la mayoría
de las cuales se debieron a la vacuna DPT. ¿Esta vacuna es más,
o tan bioreactiva como las que utilizan virus vivos, como por ejemplo
la vacuna oral contra la polio?
Fisher: Desgraciadamente no ha habido virtualmente
ninguna investigación científica sobre el mecanismo biológico
de la lesión y muerte causada por la vacuna - en otras palabras,
han habido muy pocos estudios que han analizado lo que ocurre en el cuerpo
a nivel celular/molecular al introducirse un antígeno viral o bacteriano.
Estamos vacunando en un vacío de conocimiento científico.
No se han realizado estudios a largo plazo tales como en las enfermedades
cardíacas y el cáncer, para evaluar todos los casos de morbilidad
y mortalidad posteriores a la vacunación en grandes poblaciones
de grupos vacunados y no vacunados para ver si estamos pagando un alto
precio por el control de las enfermedades infecciosas infantiles. ¿En
este sentido, estamos pagando un precio más alto en lo que se refiere
a enfermedades crónicas?
Ciertamente hemos visto una explosión de los trastornos neurológicos
e inmunológicos crónicos en la población americana
durante los últimos 30 años, representados como lesiones
cerebrales mínimas tales como dificultades en el aprendizaje, falta
de atención, esclerosis múltiple, diabetes, asma, lupus,
Síndrome de Fatiga Crónica, artritis reumatoidea, otitis
media, autismo,. No hay ninguna explicación de por qué estas
condiciones están aumentando. De modo que sería bueno preguntarse
si el aumento de la vacunación a una edad tan temprana está
teniendo alguna responsabilidad en ello. El Centro Nacional de Información
sobre Vacunación ha estado solicitando una mayor investigación
del mecanismo biológico de las lesiones, muertes y enfermedades
crónicas asociadas a la vacunación.
FIEC: Algunos investigadores han sugerido que los niños son vacunados
antes de que tengan la capacidad de montar una respuesta inmune a los
agentes microbianos, y por consiguiente se vuelven tolerantes a la presencia
del microbio el cual puede ocasionar la enfermedad crónica más
adelante. ¿Usted cree que se vacuna a los niños demasiado
tempranamente?
Fisher: Cuando estaba realizando mis investigaciones para el libro Un
disparo en la oscuridad, a principios de los '80, se entendía que
la razón principal por la cual se establecía el cronograma
de vacunación a partir de los dos meses de edad era porque las
madres traían a sus bebés para la visita postparto. Esta
decisión no se tomó sobre una base científica sólida;
los funcionarios de la salud pública simplemente creyeron que era
una buena oportunidad para vacunar a los bebés, y que debían
hacerlo a toda costa.
De modo que la vacunación se asoció no solo con la visita
postparto, sino con las visitas de control del niño a los dos,
cuatro, y seis meses de edad. Y de hecho, esa tradición ha continuado
ya que los laboratorios han producido nuevas vacunas, tales como HIB,
hepatitis B, y ahora, varicela. Cuando aparece una nueva vacuna en el
mercado, los CPCE (Centros para la Prevención y Control de Enfermedades)
la incluyen inmediatamente en el cronograma de vacunación existente.
Actualmente, en este país, un niño de un año de edad
puede llegar a ser vacunado con diez antígenos virales y bacterianos
diferentes en un mismo día, lo cual constituye un ataque increíble
al sistema inmunológico.
Y no hay ningún estudio para evaluar el daño que esto podría
estar ocasionando al sistema inmunológico inmaduro y cómo
afectará su salud más adelante en la vida. Cuando formaba
parte del Comité Asesor Nacional sobre Vacunación a fines
de los '80 y principìos de los '90, solicité reiteradamente
a los funcionarios de la salud pública que se me proporcionaran
los estudios científicos que demuestran que la aplicación
de tantas vacunas en un día es una práctica inocua y efectiva.
Ellos nunca me proporcionaron ninguno de los estudios, ni siquiera un
listado de los mismos.
Creo que lo que el público no sabe es, que cuando aparece una nueva
vacuna, las razones para incluirla en el cronograma de vacunación
probablemente nada tienen que ver con el bienestar del niño individual.
Una de las cosas que he aprendido en los últimos 15 años
participando en comités asesores del gobierno, asistiendo a conferencias
científicas y reuniones gubernamentales, es que los funcionarios
de la salud pública se ven a si mismos --y así lo han manifestado
-- como en una guerra contra los microorganismos y han decidido que la
única manera de erradicarlos es empleando a las vacunas para eliminar
todos los depósitos donde los microorganismos puedan prosperar,
en la mayoría de los casos, es en los humanos. De manera que insisten
en que todos usemos estas vacunas, dado que su meta es la erradicación
de la enfermedad.
Los funcionarios de la salud pública aparentemente creen que, habiendo
logrado la erradicación de la viruela, cualquier otro organismo
que ellos consideren que no deba existir en la tierra deberá ser
erradicado usando los mismos medios. Lo que ellos no han calculado, en
esta misión un tanto fanática por erradicar dichos microorganismos,
es si se está, o no, comprometiendo la integridad biológica
de la raza humana. Han desarrollado la visión del tunel al respecto.
Mientras tanto, ha habido un gran número de bajas en esta guerra
contra las enfermedades que nunca han sido reconocidas, que no se están
calculando, lo cual no permite conocer verdaderamente la ecuación
riesgo/benecio a nivel salud pública o a nivel individual. Probablemente
exista en algunos niños una predisposición genética
a la lesión ocasionada por la vacuna " pero no se realiza
ningún esfuerzo por investigar y encontrar qué niños
tienen riesgo y detectar a aquello niños de más alto riesgo.
Nos están diciéndo que debemos vacunar - nuestros niños
deben correr el riesgo--pero no están dispuestos a invertir el
dinero para evaluar o minimizar dicho riesgo.
He estado en reuniones dónde los funcionarios de la salud pública
han dicho básicamente "Por qué se está quejando?
Sí, su niño fué un accidente" pero debemos correr
el riesgo por el bienestar de la totalidad. " Y yo les recuerdo que
el todo se conforma por individuos, y cuando se devalúa la vida
del individuo, se devalúa a la totalidad. Y también les
recuerdo que el derecho a la información y al consentimiento ante
cualquier procedimiento médico que lleva consigo un riesgo de lesión
o muerte constituye un derecho humano.
Pero ellos no quieren oírlo, no quieren que nadie cuestione las
decisiones que han tomado.
FIEC: Algo que los científicos han sabido durante algún
tiempo, pero que recién ahora está llamando atención
pública es la contaminación de las primeras vacunas contra
la polio con algunos virus de mono. Se ha demostrado que uno en particular,
el virus de mono 40 o SV40 causa cáncer en los humanos. También
se ha sugerido que las células de riñón de mono,
donde se cultivó el virus de la polio para las primeras vacunas
contra la polio estaban infectadas con el virus de immunodeficiencia del
mono y que, cuando el virus del mono se introdujo en la población
humana, se recombinó con el material genético humano para
crear el virus del immunodeficiencia humano, HIV. Sé que el CNIV
escribió una carta a la secretaria de Salud y Servicios Humanos,
Donna Shalala en 1994, pidiéndole que investigara este tema. ¿Cuál
fue su contestación?
Fisher: Efectivamente recibimos una contestación en 1994 de un
funcionario de la FDA que contestó por la secretaria Shalala. Este
funcionario básicamente trató de explicar que no existía
ningún problema, que se había revisado el tema, y que ellos
iban a continuar evaluándolo, pero que ningún científico
serio creía que existiera una conexión entre la contaminación
de vacunas de la polio con virus de mono y el desarrollo de HIV en humanos.
Por supuesto, en los últimos años, han habido varios científicos
que han dado evidencia de que las primeras vacunas contra la polio fueron
contaminadas con los virus del mono, SlV y SV40, y que la enfermedad crónica
ha sido el resultado de esa contaminación. Recientemente se realizó
la conferencia de Institutos Sanitarios Nacionales aquí en Washington"
D.C." área que reunió a varios investigadores que se
encuentran cultivando el SV40 proveniente de tumores de adultos y niños
que padecen formas raras de cancer a los huesos, cerebro, y pulmones.
De modo que estamos redactando otra carta para
enviar a Salud y Servicios Humanos solicitando mayor información,
en el marco de la Ley de Libertad de Información, sobre nuevas
investigaciones en los últimos años -- desde la respuesta
que nos enviara la FDA en 1994 - la cual nuevamente plantea el interrogante
sobre la conexión entre el virus del mono y la contaminación
de las vacunas contra la polio y el HIV.
FIEC: Habiendo visto el trabajo realizado en el desarrollo de las vacunas
contra el SIDA en los últimos años, desde el punto de vista
de alguien que sigue la ciencia del SIDA, yo me he espantado al ver la
ineficacia y el peligro potencial de estas vacunas. A pesar de ello, algunos
investigadores están solicitando a miles de personas que se inyecten
con vacunas experimentales contra el SIDA con la esperanza de alcanzar
un 20 o 30 por ciento de eficacia.
Fisher: La peor pesadilla para aquellos que hemos estado durante varias
décadas avocados al estudio de la seguridad de la vacunación
será el día en que los funcionarios de la salud pública
presenten una vacuna contra el SIDA al pueblo americano. El trabajo que
estamos haciendo en este momento es extremadamente importante, porque
sentará las bases para ese día en que los americanos tendrán
que decidir si se van a alinear con sus niños, y con sus bebés,
y aceptarán ser todos inyectados con el virus del SIDA.
No tengo ninguna seguridad de que ese día los funcionarios de la
salud pública y los laboratorios sepan lo que estarán haciendo.
Estoy sumamente preocupada por que, a menos que se encare ahora mismo
el tema de la seguridad de la vacunación y las fallas inherentes
en el sistema de vacunación en masa, nos encontramos en peligro
de literalmente arriesgar la integridad genética de la raza humana,
no sólo con la vacuna del HIV sino con las más de 200 nuevas
vacunas que actualmente se están investigando.
El público no sabe que los científicos
y médicos en la industria farmacéutica, y el gobierno que
está a cargo del sistema de vacunación en masa se están
autovigilando. Nadie más los está controlando. La infraestructura
de la vacunación en masa carece de supervisión, y no cuenta
con mecanismos de vigilancia para salvaguardar la salud pública.
Nuestra organización es el único esfuerzo organizado por
supervisar la investigación, autorización, desarrollo, promoción,
y creación de políticas para la vacunación. Y el
nuestro es un movimiento liderado por consumidores, fundado por los padres
de aquellos niños damnificados por la vacunación.
Nosotros no recibimos fondos del gobierno federal
--obviamente-ningún dinero de las corporaciones, y somos completamente
apoyados por la gente.
Es sorprendente que, por un lado, haya un enorme y poderoso grupo haciendo
lobby para introducir rápidamente las vacunas en el mercado, que
luego serán incorporadas al cronograma de vacunación para
adultos y niños, y promocionadas fuertemente por el gobierno y
la industria farmacéutica. Mientras que por el otro lado, hay un
pequeño grupo, nuestro grupo sin fines de lucro, que dice "Esperen
un minuto. ¿Esta es buena ciencia o ciencia basura? ¿Es
buena medicina o buena política? ¿Es esto bueno para las
personas o para los accionistas de los laboratorios y burócratas
de carrera? Quién está realizando algún tipo de vigilancia
sobre el multimillonario sistema de vacunación en masa? "
Una de las maneras en que el público puede tener más control
es recobrando, en este país, el derecho a tomar decisiones basadas
en la información para nosotros y nuestros niños. La vacunación
obligatoria ha hecho que las vacunas, un producto como cualquier otro,
sean legalmente exigidas a cada ciudadano nacido en este país.
Por ende, no ha habido ninguna posibilidad de que el público ejerza
presión sobre el sistema a fin de mejorar el producto o eliminar
las vacunas peligrosas del mercado. En otros términos, las vacunas
son únicamente tratadas en el sistema empresario independiente.
Como consumidores, podemos ejercer muy poca presión económica
en dicho sistema a fin de que se mejore o elimine ese producto porque
todos estamos legalmente obligados a utilizarlo.
Es un sueño para la industria farmacéutica dedicada a la
producción de vacunas, ya que no hay ninguna manera de que alguien
pueda decir no. Se trata de un mercado estable, ya hecho, y la promulgación
de la ley de compensaciones en 1986 ha eliminado casi todas las responsabilidades
que pudieran tener los laboratorios.
Usted pensaría que, dado que las vacunas son obligatorias para
todos, seguramente contarán con los más altos estándares
de seguridad y eficacia, pero éste no es el caso. Lo que el Centro
Nacional de Información sobre Vacunación ha estado tratando
de lograr es una mayor participación del consumidor en las decisiones
de salud pública tomadas en este país con respecto a la
vacunación. Creemos que los consumidores deben tener el derecho
de escoger el tipo de cuidado sanitario preventivo que desean usar--incluso
la opción de usar una, diez, o ninguna vacuna.
Nuestro movimiento por la seguridad de la vacunación y por el consentimiento
basado en la información es en verdad parte de una revolución
mayor en el cuidado de la salud, que está dejando de depositar
una confianza exclusiva en el modelo médico alopático. Ha
surgido, en los últimos diez años sobre todo, un interés
por regresar a los elementos esenciales-la nutrición sana, los
estilos de vida sana, más ejercitación, maneras más
naturales de mantener la salud y el bienestar. Con ese retorno a un estilo
de vida más saludable, ha surgido también un creciente interés
por lo que nosotros denominamos opciones alternativas para el cuidado
de la salud: la quiropráctica, la homeopatía, el naturismo,
la acupuntura, y así sucesivamente. Nuestro movimiento realmente
es parte de ese nuevo cambio del paradigma en que se deposita menos confianza
en las drogas, las vacunas, y la cirugía, y se observa un retorno
a formas menos invasivas de mantener la salud.
Lo que nos preocupa es que existe un sistema electrónico de monitoreo
puesto en marcha por los departamentos de salud pública estatales
con fondos federales -se está tratando de instaurarlo en cada uno
de los estados -- llamado Registro de Vacunación con el objeto
de rastrear a cada niño nacido y supervisar su vacunación.
Este sistema se conectará con el registro de nacimiento y número
del seguro social. Ninguna persona pasará de un estado a otro sin
ser rastreada, dado que los sistemas estarán interconectados. Este
sistema de monitoreo incluye también programas de beneficios relacionados
con el estatus de vacunación de la persona y comenzó con
el slogan "sin vacunas, no hay escuelas". Ahora han avanzado:
"sin vacunas, no hay bienestar, sin vacunas, no hay tickets para
alimentos, sin vacunas no hay mujeres, niños, ni beneficios para
el niño. En otras palabras, una mujer embarazada de bajos recursos
no conseguirá ayuda federal a menos que pueda demostrar que todos
sus niños han sido vacunados con todas las vacunas recomendadas.
Hay un legislador estatal en Oregon quien ha presentado un proyecto de
ley que quitará los derechos de los padres a solicitar una exención
impositiva estatal para sus niños a menos que puedan demostrar
que sus niños se han aplicado todas las vacunas recomendadas por
el gobierno.
Así que lo que estoy diciendo es que se está montando una
infraestructura Orwelliana no sólo atada a la educación
- sin vacunas no hay escuela -, sino a penalidades económicas.
Cuando hablo en público, a menudo predigo que pronto tendremos
que llevar una tarjeta sanitaria con información de nuestras vacunas,
entre otros datos, y no podremos ingresar a un hotel, a una guardería,
o conseguir un empleo, a menos que podamos demostrar que se nos han aplicado
todas las vacunas recomendadas por el gobierno.
Creo que los americanos tienen que despertarse y comprender que, en nombre
del control de las enfermedades, se les están quitando día
a día sus derechos. La gente debe recurrir a sus legislaturas estatales
y cambiar las leyes de vacunación obligatoria de modo que le permitan
tomar decisiones independientes y basadas en la información. Entonces
tendremos la posibilidad de ejercer presión económica sobre
los laboratorios y las agencias de salud a fin de que mejoren la seguridad
y la eficacia de las vacunas.
FIEC: Algo más que me shockeó enormemente leer recientemente
fué acerca de todas las vacunas experimentales no aprobadas, aplicadas
a los soldados que estuvieron en la Guerra del Golfo. Hemos estado hablando
sobre tomar el control de nuestras vidas. Claro, cuando uno entra en el
ejército, abandona el control sobre su vida, incluído el
cuidado de su salud, lo cual me parece un dilema moral: No entiendo cómo
estos doctores pueden utilizar a estos jóvenes como chanchitos
de India de la manera en que lo han hecho .
Fisher: Este es un tema que llevo muy cerca de mi corazón, porque
mi padre era militar, y yo estuve de hecho con él en el ejército,
en lo que se refiere al cuidado de la salud que recibí, durante
18 años. Y sé bien que, como militar--sobre todo cuando
vivíamos en ultramar - apenas salían nuevas drogas nosotros
estábamos entre los primeros en obtenerlas, independientemente
de si ellos conocían o no en ese momento la posiblidad de que tuvieran
efectos adversos. Eramos parte de ese experimento post-marketing. Cada
vez que nos dábamos vuelta, nos vacunaban. Yo estaba crónicamente
enferma, durante toda mi niñez, con infecciones respiratorias,
infecciones de garganta--era una niña muy enfermiza, a pesar de
todas las vacunas y medicamentos que recibía. Y no tengo duda,
a esta altura, de que mi sistema inmunológico nunca pudo recuperarse
y volver a equilibrarse, porque estaba siendo constantemente manipulado.
Uno deja sus derechos al ingresar al ejército
y queda a merced de lo que el ejército desea que ud. haga. Tanto
el cuerpo de reserva, como los soldados activos que fueron al Golfo fueron
amenazadados de que si ellos no cooperaban y no tomaban estas drogas experimentales
y vacunas -- creo que eran 17 vacunas bacterianas y virales, simultáneamente
- serían procesados por el consejo de guerra.
Tengo terror de que, con todo lo que no se conoce sobre los cofactores
involucrados en las enfermedades que los veteranos de la Guerra del Golfo
están experimentando actualmente, el Pentágono anuncie que
todo el personal militar activo -- más de un millón - deba
aplicarse la vacuna contra el ántrax.
He llamado al Pentágono tres veces y he pedido información
sobre dicho anuncio. Estoy buscando estudios que demuestren la eficacia
y seguridad de la vacuna contra el ántrax. Y todavía la
tengo que recibir, cualquiera que sea. Los funcionarios de relaciones
públicas del Pentágono dicen que aún no tienen nada.
Es espantoso que se esté experimentando con el personal del ejército
y que, como hemos visto con el Síndrome de la Guerra de Golfo,
nadie quiera tomar la responsabilidad en el momento de las preguntas.
FIEC: Temo que la vacuna contra el HIV sea primero impuesta en el ejército,
y luego a las mujeres -- especialmente mujeres pobres que dependen del
estado para el cuidado de la salud - de la misma manera en que actualmente
se las testea a fin de detectar anticuerpos de HIV, sin el consentimiento
informado, cuando paren a sus hijos en el estado de Nueva York.
Fisher: Creo que nuestra sociedad se ha obsesionado con el miedo a las
enfermedades infecciosas. Tememos mortalmente a los virus y bacterias
que, en algunos casos, han existido en la tierra por más tiempo
que los seres humanos. En lugar de tratar de encontrar maneras naturales
para reforzar el funcionamiento de nuestros sistemas inmunológicos
y lograr un equilibrio con los microorganismos, hemos confiado ciegamente
en los funcionarios de la salud pública que, como los generales
en la guerra, están dispuestos a exterminar sin evaluar el número
de bajas humanas que ello implicará. Este clima de miedo constituye
el suelo fértil para las medidas draconianas empleadas por los
funcionarios en la salud pública y para los poderes que se les
han otorgado, lo cual es muy peligroso.
Si no actuamos ahora, la infraestructura de la salud pública va
a adquirir mayor poder para entrometerse en nuestras vidas y en nuestras
decisiones sobre el cuidado de nuestra salud. Todo se reduce a si nosotros,
como individuos, vamos o no a luchar por el derecho a tomar decisiones
basadas en la información, incluso las decisiones sobre la vacunación,
para nosotros y nuestros niños, y si vamos a hacer responsables
a los laboratorios y funcionarios de la salud por las lesiones, muertes,
y enfermedades crónicas causadas por las vacunas que ellos producen,
venden, y cuyo uso masivo promueven.
Para solicitar información, contactarse con el Centro Nacional
de Información sobre Vacunación en Viena, Virginia,
llamar al 1-800-909-SHOT, para denunciar cualquier reacción a la
vacunación, llamar al 703-938-DPT3. El sitio web del CNIV es www.909shot.com;
allí se proporcionan datos sobre cómo obtener las publicaciones
e información de la organización, en cuanto a las opciones
de vacunación, así como otros recursos e información
sobre temas relacionados.
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