Derechos y
responsabilidades
Mitos de la
vacunación
Los
Riesgos
Preguntas
sin repuestas
Padres
responsables
Envío de
información
Articulos
Links
Contacto

1° VERDAD DE LA VACUNACION
"Las vacunas causan un número significativo de muertes y casos de invalidez, a un increíble costo personal y financiero para las familias, que no están informadas al respecto".

2° MITO DE LA VACUNACION
"Las vacunas son muy efectivas...¿no es cierto?"

En la literatura médica encontramos un sorprendente número de estudios que documentan el fracaso de las vacunas. Ha habido epidemias de sarampión, paperas, viruela, poliomelitis y gripe en poblaciones de personas vacunadas. En 1989 los Centro para el Control de las Enfermedades (CDC) informaron que "entre los niños en edad escolar, han ocurrido epidemias (de sarampión) en escuelas con tasas de vacunación superiores al 98%". Han ocurrido en todas las áreas del país, incluidas áreas que no tienen casos de sarampión hace años". Los CDC informan incluso sobre una epidemia en una población con una tasa de vacunación del 100%. Un estudio que examinó este fenómeno concluyó que "la paradoja evidente es que a medida que las tasas de inmunización contra el sarampión alcanzan niveles elevados, el sarampión se vuelve una enfermedad de gente inmunizada". Según un estudio más reciente, la vacuna contra el sarampión "produce supresión inmunitaria, la cual contribuye a aumentar la susceptibilidad a otras infecciones". Estos estudios sugieren que el objetivo de la "inmunización" total de la población puede de hecho ser contraproducente, como muestran los casos de epidemias luego de la vacunación completa de países enteros. En Japón, hubo un aumento anual de los casos de viruela luego de la introducción de la vacunación obligatoria en 1872. En 1892, ya habían muerto 29.979 personas, y todas habían sido vacunadas. A principio del 1900, las Filipinas sufrieron la peor epidemia de viruela de su historia, después de que 8 millones de personas recibieran 24,5 millones de dosis de vacunas (una tasa de vacunación del 95%); la tasa de mortalidad se cuadruplicó como consecuencia. Antes de la primer ley de vacunación obligatoria en Inglaterra, en 1853, la mayor mortalidad por la viruela en un período de dos años había sido de 2.000; en 1870-71, Inglaterra y Gales tuvieron 23.000 muertes causadas por la viruela

En 1989, Omán sufrió una epidemia generalizada de polio, seis meses después de haber alcanzado la vacunación completa de la población. En 1986, en los EE.UU., el 90% de 1.300 casos de tos convulsa en Kansas habían sido "adecuadamente vacunados". El 72% de los casos de tos convulsa de la epidemia de Chicago en 1993 estaban al día con sus vacunas.


2° VERDAD DE LA VACUNACION
"La evidencia sugiere que la vacunación es un método poco confiable para prevenir enfermedades".

3° MITO DE LA VACUNACION
"Las vacunas son la causa de la baja incidencia de enfermedades en los EE.UU. hoy en día... ¿no es así?"

De acuerdo a la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, las enfermedades infantiles disminuyeron un 90% entre 1850 y 1940, paralelamente a las mejorías en higiene y sanidad, bastante antes de los programas de vacunación obligatoria. La publicación The Medical Sentinel informó hace poco: "entre 1911 y 1935, en los EE.UU., las cuatro causas principales de muerte infantil por enfermedades infecciosas eran la difteria, la tos convulsa, la escarlatina y el sarampión. Sin embargo, en 1945, la tasa de mortalidad de las cuatro enfermedades juntas había disminuido un 95%, antes de la implementación de los programas sistemáticos de vacunación"

Por lo tanto, en el mejor de los casos, se puede examinar la vacunación sólo en relación al pequeño porcentaje de reducción de enfermedades que ocurrió después de su uso generalizado. Sin embargo, incluso su papel en esta pequeña disminución puede cuestionarse, ya que las tasas de disminución de las enfermedades antes de la introducción de las vacunas se mantuvieron prácticamente iguales después de su introducción. Además, en los países europeos que rechazaron las vacunas contra la viruela y la poliomelitis, las epidemias terminaron al mismo tiempo que en los países donde la vacuna era obligatoria; por lo tanto está claro que las vacunas no fueron el único factor determinante. De hecho, inicialmente, luego de las campañas de inmunización contra la viruela y la polio, hubo un aumento significativo en la incidencia de estas enfermedades. Después de que se hiciera obligatoria la vacunación contra la viruela, esta enfermedad continuó siendo corriente e incluso aumentó mucho, mientras que la incidencia de otras enfermedades siguió disminuyendo sin el uso de vacunas. Eventualmente, en Inglaterra y Gales, las tasas de incidencia de viruela y de vacunación contra la enfermedad disminuyeron simultáneamente durante varias décadas, entre 1870 y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Por lo tanto, es imposible saber si la vacunación contribuyó o no a la disminución sostenida de las tasas de mortalidad de la enfermedad, o si la disminución se mantuvo tal cual venía simplemente por los mismos motivos que probablemente causaron la disminución inicial - mejoras en la sanidad e higiene, mejoras en la alimentación, transporte, y desarrollo de infraestructura, tecnología de preservación de los alimentos, y posiblemente ciclos naturales de las enfermedades. Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud apoya esta conclusión, ya que indica que las tasas de mortalidad y enfermedad en los países del tercer mundo no están directamente relacionadas con la vacunación o con los tratamientos médicos, sino que se hallan estrechamente vinculadas al Standard de higiene y alimentación. Atribuirle a las vacunas el mérito por la incidencia actual de las enfermedades es una enorme exageración, incluso un error.

Los partidarios de la vacunas señalan las estadísticas de incidencia en lugar de las de mortalidad, como prueba de la efectividad de las vacunas. Sin embargo, los expertos en estadística nos dicen que la mortalidad es un mejor indicador que la incidencia de la enfermedad, por la simple razón de que la calidad de la notificación y de los archivos es mucho más alta en el caso de la mortalidad. Por ejemplo, una encuesta realizada en la ciudad de Nueva York reveló que tan sólo el 3,2% de los pediatras daban parte de los casos de sarampión al departamento de salud. En 1974, el Centro para el Control de las Enfermedades indicó que hubo 36 casos de sarampión en Georgia, mientras que el Sistema de Vigilancia del estado de Georgia informó que hubo 660 casos. En 1982, funcionarios de salud del estado de Maryland culparon a un programa de televisión ("D.P.T. - Vaccine Roulette" [Vacuna Triple - Ruleta Rusa] que advertía sobre los peligros de la vacuna triple), de causar una epidemia de tos convulsa. Sin embargo, cuando el Dr. J. Anthony Morris, que había sido el virólogo nro. 1 de la División de Estándares Biológicos de los EE.UU., analizó los 41 casos, solamente 5 casos estaban confirmados, y todos habían sido vacunados. Casos como éstos demuestran la falacia de basarse en los datos de incidencia, a pesar de lo cual los partidarios de las vacunas tienden a utilizarlos indiscriminadamente.


3° VERDAD DE LA VACUNACION
"No se ha establecido con claridad qué influencia han ejercido las vacunas (si es que han ejercido alguna influencia) en la disminución de la incidencia de las enfermedades infecciosas en los siglos 19 y 20"

4° MITO DE LA VACUNACION
"La vacunación se basa en correctos principios teórico-prácticos de inmunización... ¿no es cierto?"

La evidencia clínica a favor de las vacunas reside en su capacidad de estimular la producción de anticuerpos en el receptor. Esto no está en discusión. Sin embargo, lo que no está claro, es si la producción de anticuerpos crea o no inmunidad. Por ejemplo, los niños anémicos con deficiencia de gamaglobulina no pueden producir anticuerpos, a pesar de lo cual se recuperan de las enfermedades infecciosas casi tan rápido como los demás niños. Además, un estudio publicado por el Consejo Médico Británico en 1950 durante una epidemia de difteria llegó a la conclusión de que no había relación entre la cantidad de anticuerpos y la incidencia de la enfermedad; los investigadores encontraron personas resistentes a la enfermedad que tenían niveles de anticuerpos extremadamente bajos, y enfermos con niveles altos de anticuerpos. La inmunidad natural es un proceso complejo que involucra muchos órganos y sistemas; no se puede reproducir en su totalidad estimulando artificialmente la producción de anticuerpos.

La investigación también indica que la vacunación hace que las células del sistema inmunitario queden "dedicadas" al antígeno específico de la vacuna, volviéndolas incapaces de reaccionar ante otras infecciones. Por lo tanto, puede que en realidad nuestra reserva inmunológica disminuya por las vacunas, causando una menor resistencia general.

Otro componente de la teoría de la inmunización es la "inmunidad de grupo", que dice que cuando suficientes personas en una comunidad están inmunizadas, todas quedan protegidas como resultado. Como mostró el 2° Mito, hay muchos casos documentados que demuestran exactamente lo contrario: casos de poblaciones totalmente vacunadas que han experimentado epidemias; en el caso del sarampión, esto parece ser el resultado directo de la alta tasa de vacunación. Según un epidemiólogo del estado de Minnesota, la vacuna contra la meningitis aumenta el riesgo de contraer la enfermedad. Un estudio reveló que los chicos vacunados tenían cinco veces más chances de contraer meningitis que los no vacunados.

Aunque resulte sorprendente, nunca se ha demostrado clínicamente que la vacunación sea efectiva para prevenir enfermedades, por el simple motivo de que ningún investigador ha expuesto directamente a individuos a la enfermedad (ni tampoco pueden hacerlo éticamente).

El Standard preferido de la comunidad médica, el estudio doble ciego, con grupo de control con placebo, no se ha utilizado para comparar personas vacunadas con personas no vacunadas, por lo tanto la vacunación no está probada científicamente. También es importante reconocer que no todas las personas expuestas a una enfermedad desarrollan síntomas (de hecho, es suficiente que un pequeño porcentaje de la población desarrolle síntomas para declarar una epidemia). Por lo tanto, si se expone a la enfermedad a un individuo vacunado, y no se enferma, es imposible saber si la vacuna funcionó, ya que no hay forma de saber si esta persona hubiera desarrollado síntomas de no haber estado vacunada. Vale la pena mencionar también que en brotes de años recientes se han registrado más casos de enfermedad en los niños vacunados que en los no vacunados.

Otro aspecto sorprendente de la práctica vacunatoria es que se trata a todos los niños de la misma manera, independientemente de su edad y/ó peso. Un bebé de dos meses que pesa 3 kilos recibe la misma dosis que un niño de 5 años que pesa 17 kilos. Los bebés con sistemas inmunitarios inmaduros y en proceso de desarrollo pueden recibir, en proporción al peso, cinco o más veces la dosis que se le aplica a un niño mayor. Además, se ha establecido, mediante mediciones al azar, que el número de "unidades" en cada dosis puede variar entre un 50% y un 300% de lo que indica la etiqueta; los controles de calidad de fabricación toleran, según parece, un alto margen de error. El Centro Nacional de Información sobre las Vacunas (NVIC) ha identificado en reiteradas oportunidades las llamadas "partidas calientes" (partidas asociadas con índices de invalidez y muerte desproporcionadamente altos), pero la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) se niega a intervenir para impedir más muertes y daños innecesarios. De hecho, nunca se ha retirado del mercado una partida individual de vacunas debido a reacciones adversas. Sin embargo, la vacuna contra el rotavirus fue sacada de circulación a los pocos meses de haber sido introducida, porque causó obstrucciones intestinales en muchos de los receptores. Aunque parezca increíble, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) y los CDC (Centros para el Control de las Enfermedades) sabían de este problema antes del otorgamiento de la licencia para esta vacuna, sin embargo, de todas maneras, ambas organizaciones la aprobaron por unanimidad.

Por último, la práctica de la vacunación supone que todas las personas responderán de la misma manera a una vacuna, independientemente de su raza, cultura, dieta, constitución genética, ubicación geográfica o cualquier otra característica. Posiblemente la mejor demostración de que esto es falso ocurrió hace unos años en el Territorio del Norte, en Australia, donde las crecientes campañas de vacunación resultaron en una increíble mortalidad infantil del 50% entre los aborígenes. Según el Dr. A. Kalokerinos, que investigó el tema, fue sorprendente que sobrevivieran tantos. Cabe preguntarse acerca de los sobrevivientes, porque si la mitad murió, la otra mitad no debe haber salido ilesa.

Casi tan preocupante como el anterior es un estudio aparecido hace muy poco tiempo en el New England Journal of Medicine. En él se señaló que un numero considerable de niños rumanos estaba contrayendo poliomelitis por la vacuna. Se encontró una relación con las inyecciones de antibióticos: una dosis aplicada dentro del mes de recibida la vacuna aumentaba 8 veces el riesgo de contraer poliomelitis, de dos a nueve inyecciones lo aumentaban 27 veces, y 10 o más inyecciones lo aumentaban 182 veces.

¿Qué otros factores que no se tienen en cuenta en la teoría de la vacunación aparecerán inesperadamente, para revelar consecuencias no previstas o previamente pasadas por alto? No podemos ni siquiera empezar a comprender totalmente el alcance y el grado del peligro de las vacunas hasta que los investigadores no empiecen a observar e informar con seriedad. Mientras tanto, la población de países enteros está apostando, sin saberlo, en un juego en el que podrían perfectamente elegir no jugar, si se les dieran de antemano todas las "reglas del juego".


4° VERDAD DE LA VACUNACION
"Se ha demostrado en la práctica que muchos de los supuestos en que se basan la teoría y práctica de la inmunización son falsos o no han sido demostrados".

5° MITO DE LA VACUNACION
"Las enfermedades infantiles son extremadamente peligrosas... ¿lo son, realmente?"

En el mundo moderno en que vivimos, la mayoría de las enfermedades infantiles tienen pocas consecuencias serias. Incluso las conservadoras estadísticas de tos convulsa de los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC), para el período 1992-94 indican una tasa de recuperación del 99,8%. De hecho, luego de la epidemia de sarampión en Ohio y Chicago en el otoño de 1993, en la que hubo cientos de casos, un experto en enfermedades infecciosas del Hospital Infantil de Cincinnati dijo: "La enfermedad fue muy suave, no hubo muertos, y nadie fue a terapia intensiva".

En la inmensa mayoría de los casos, las enfermedades infantiles son benignas y se autolimitan. También confieren, por lo general, inmunidad de por vida a esa enfermedad, mientras que las vacunas confieren tan solo una inmunidad temporal. De hecho, la naturaleza temporal de la inmunidad de la vacuna puede crear una situación más peligrosa para el futuro del niño. Por ejemplo, se estima que la nueva vacuna contra la varicela tiene una efectividad de entre 6 y 10 años. Si es efectiva, pospondrá la vulnerabilidad del niño hasta la adultez, en la cual la mortalidad de la enfermedad, si bien es rara, es 20 veces mayor que durante la niñez. Las "fiestas de sarampión" solían ser frecuentes en Gran Bretaña: si un chico tenía sarampión, otros padres del barrio traían corriendo a sus hijos para que jugaran con el chico infectado, a propósito para que contrajera la enfermedad y desarrollara inmunidad. Esto evita el riesgo de infección en la adultez, en la que la enfermedad es más peligrosa, y proporciona los beneficios de un sistema inmunitario fortalecido por el proceso natural de la enfermedad.

Aproximadamente la mitad de los casos de sarampión que se dieron a fines de la década del ´80 fueron adolescentes y adultos, la mayoría de los cuales habían sido vacunados de niños . Y puede que las dosis de refuerzo recomendadas protejan durante menos de 6 meses. A algunos profesionales de la salud les preocupa la posibilidad de que el virus de la vacuna contra la varicela se pueda "reactivar más adelante, causando herpes zoster (culebrilla) ú otras enfermedades del sistema inmunitario". El Dr. A. Lavin, del Departamento de Pediatría del Centro Médico St. Luke, en Cleveland, Ohio, se opuso rotundamente al otorgamiento de la licencia a la nueva vacuna, "hasta que realmente sepamos...cuál es el riesgo de inyectar ADN mutado (virus del herpes) en el genoma del huésped (los niños)". La verdad es que nadie sabe cuál es el riesgo, pero la vacuna ha sido autorizada, es recomendada por las autoridades médicas, y rápidamente se está volviendo obligatoria en todo el país.

Las enfermedades infecciosas son peligrosas en raras ocasiones, y además pueden, de hecho, desempeñar un papel vital en el desarrollo de un sistema inmunológico fuerte y sano. Las personas que no han tenido sarampión tienen un riesgo mayor de contraer ciertas enfermedades de la piel, enfermedades degenerativas de los huesos y cartílagos, y ciertos tumores, mientras que el no haber tenido paperas ha sido asociado con un riesgo mayor de contraer cáncer de ovario. Los médicos antroposóficos recomiendan solamente las vacunas contra la polio y el tétanos; creen que pescarse las otras enfermedades de la niñez es beneficioso, ya que fortalece y hace madurar el sistema inmunitario.

REFERENCIAS
[1] Vaccine Adverse Events Reporting System (VAERS); National Technical Information Service, Springfield, VA 22161, 703-487-4650, 703-487-4600; see also NVIC, infra note 7; and the VAERS website at http://www.fda.gov/cber/vaers/vaers.htm.
[2] Statement of the National Vaccine Information Center (NVIC), Hearing of the House Subcommittee on Criminal Justice, Drug Policy and Human Resources, "Compensating Vaccine Injuries: Are Reforms Needed?" September 28, 1999.
[3] Less than 1%, according to Barbara Fisher, citing former FDA Commissioner David Kessler, 1993, JAMA, in the Statement of the NVIC, supra note 2.
[4] Less than 10%, according to KM Severyn, R.Ph., Ph.D. in the Dayton Daily News, May 28, 1993. (Vaccine Policy Institute, 251 Ridgeway Dr., Dayton, OH 45459)
[5] American Association of Physicians and Surgeons, Fact Sheet on Mandatory Vaccines at http://www.aapsonline.org/.
[6] Jane Orient, M.D., Director of the American Association of Physicians and Surgeons, "Mandating Vaccines: Government Practicing Medicine Without a License?" 1999.
[7] National Vaccine Information Center (NVIC), 512 Maple Ave. W. #206, Vienna, VA 22180, 703-938-0342; "Investigative Report on the Vaccine Adverse Event Reporting System."
[8] 42 U.S.C.S. § 300aa-25(b)(1)(A),(B).
[9] Karlsson L. Scheibner V. Association between non-specific stress syndrome, DPT injections and cot death. Paper presented to the 2nd immunization conference, Canberra, Australia, May 27-29, 1992. See also Viera Schiebner, Ph.D., Vaccination: 100 Years of Orthodox Research Shows that Vaccines Represent a Medical Assault on the Immune System for discussion and references.
[10] W.C. Torch, "Diptheria-pertussis-tetanus (DPT) immunization: A potential cause of the sudden infant death syndrome (SIDS)," (Amer. Academy of Neurology, 34th Annual Meeting, Apr 25 - May 1, 1982), Neurology 32(4), pt. 2.
[11] Id.
[12] Viera Schiebner, Ph.D., Vaccination: 100 Years of Orthodox Research Shows that Vaccines Represent a Medical Assault on the Immune System, 1993.
[13] Confounding in studies of adverse reactions to vaccines [see comments]. Fine PE, Chen RT, REVIEW ARTICLE: 38 REFS. Comment in: Am J Epidemiol 1994 Jan 15;139(2):229-30. Division of Immunization, Centers for Disease Control, Atlanta, GA 30333.
[14] See Viera Scheibner, supra note 12.
[15] Nature and Rates of Adverse Reactions Associated with DTP and DT Immunizations in Infants and Children (Pediatrics, Nov. 1981, Vol. 68, No. 5)
[16] DPT Report, The Fresno Bee, Community Relations, 1626 E. Street, Fresno, CA 93786, December 5, 1984.
[17] Trollfors B, Rabo, E. 1981. Whooping cough in adults. British Medical Journal (September 12), 696-97.
[18] National Vaccine Injury Compensation Program (NVICP) http://bhpr.hrsa.gov/vicp/.
[19] Measles vaccine failures: lack of sustained measles specific immunoglobulin G responses in revaccinated adolescents and young adults. Department of Pediatrics, Georgetown University Medical Center, Washington, DC 20007. Pediatric Infectious Disease Journal. 13(1):34-8, 1994 Jan.
[20] Measles outbreak in 31 schools: risk factors for vaccine failure and evaluation of a selective revaccination strategy. Department of Preventive Medicine and Biostatistics, University of Toronto, Ont. Canadian Medical Association Journal. 150(7):1093-8, 1994 Apr 1.
[21] Haemophilus b disease after vaccination with Haemophilus b polysaccharide or conjugate vaccine. Institution Division of Bacterial Products, Center for Biologics Evaluation and Research, Food and Drug Administration, Bethesda, Md 20892. American Journal of Diseases of Children. 145(12):1379-82, 1991 Dec.
[22] Sustained transmission of mumps in a highly vaccinated population: assessment of primary vaccine failure and waning vaccine-induced immunity. Division of Field Epidemiology, Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta, Georgia. Journal of Infectious Diseases. 169(1):77-82, 1994 Jan. 1.
[23] Secondary measles vaccine failure in healthcare workers exposed to infected patients. Department of Pediatrics, Children's Hospital of Philadelphia, PA 19104. Infection Control & Hospital Epidemiology. 14(2):81-6, 1993 Feb.
[24] MMWR (Morbidity and Mortality Weekly Report) 38 (8-9), 12/29/89.
[25] MMWR "Measles." 1989; 38:329-330.
[26] MMWR. 33(24),6/22/84.
[27] Failure to reach the goal of measles elimination. Apparent paradox of measles infections in immunized persons. Review article: 50 REFS. Dept. of Internal Medicine, Mayo Vaccine Research Group, Mayo Clinic and Foundation, Rochester, MN. Archives of Internal Medicine. 154(16):1815-20, 1994 Aug 22.
[28] Clinical Immunology and Immunopathology, May 1996; 79(2): 163-170.
[29] Trevor Gunn, Mass Immunization, A Point in Question, at 15 (citing E.D. Hume, Pasteur Exposed-The False Foundations of Modern Medicine, Bookreal, Australia, 1989.)
[30] Physician William Howard Hay's address of June 25, 1937; printed in the Congressional Record.
[31] Eleanor McBean, The Poisoned Needle, Health Research, 1956.
[32] Outbreak of paralytic poliomyelitis in Oman; evidence for widespread transmission among fully vaccinated children. Lancet vol 338: Sept 21, 1991; 715-720.
[33] Neil Miller, Vaccines: Are They Really Safe and Effective? Fifth Printing, 1994, at 33.
[34] Chicago Dept. of Health.
[35] Harold Buttram, M.D., "Vaccine Scene 2000, Review and Update," Medical Sentinel, Vol.5 No. 2, March/April 2000.
[36] Neil Miller, supra note 33 at 45 [NVIC News, April 92 at 12].
[37] S. Curtis, A Handbook of Homeopathic Alternatives to Immunization.
[38] Darrell Huff, How to Lie With Statistics, W.W. Norton & Co., Inc., 1954 at 84.
[39] Quoted from the internet, credited to Keith Block, M.D., a family physician from Evanston, Illinois, who has spent years collecting data in the medical literature on immunizations.
[40] See Trevor Gunn, supra, note 29, at 15.
[41] Id. at 21.
[42] Id. at 21 (British Medical Council Publication 272, May 1950).
[43] See Trevor Gunn, supra, note 29, at 21; see also Neil Miller, supra note 33 at 47 (Buttram, MD, Hoffman, Mothering Magazine, Winter 1985 at 30; Kalokerinos and Dettman, MDs, "The Dangers of Immunization," Biological Research Inst. [Australia], 1979, at 49).
[44] See Mayo Vaccine Research Group, supra note 27.
[45] See Neil Miller, supra note 33 at 34.
[46] Chairman/Congressman Dan Burton, Committee of Government Reform, Opening Statement, "FACA: Conflicts of Interest and Vaccine Development, Preserving the Integrity of the Process," June 2000.
[47] Archie Kalolerinos, MD, Every Second Child, Keats Publishing, Inc. 1981.
[48] Washington Post, February 22, 1995.
[49] Reported by KM Severyn, R.Ph, Ph.D. in the Dayton Daily News, June 3, 1995.
[50] Vaccine Information and Awareness (VIA), "Measles and Antibody Titre Levels," from Vaccine Weekly, January 1996.
[51] NVIC Press Release, "Consumer Group Warns use of New Chicken Pox Vaccine in all Healthy Children May Cause More Serious Disease".
[52] Id. [Reported by KM Severyn, R.Ph., Ph.D.]
[53] Hearings before the Committee on Interstate and Foreign Commerce, House of Representatives, 87th Congress, Second Session on H.R. 10541, May 1962, at 94.
[54] NVIC Vaccine Conference Program Guide, 1997.
[55] Unanimous resolution of the AAPS, 57th Annual Meeting, St. Louis, MO, October, 2000; see http://www.aapsonline.org/.
[56] British Medical Journal, 1999, 318:193, 16 (January).
[57] Singh V,Yang V.Serological association of measles virus and human herpes virus-6 with brain autoantibodies in autism.Clinical Immunology and Immunopathology 1998;88(l):105-108.
[58] Wakefield AJ, et al. Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children. Lancet 1998;351:637-641.
[59] Wakefield AJ, Anthony A, Murch SH, Thomson M, Montgomery SM, et al. Enterocolitis in Children With Developmental Disorders. Am JGastroenterol September; 95:2285-2295.
[60] Stephanie Cave, MD, NVIC Vaccine Conference, September, 2000; see http://www.909shot.com for conference transcripts and information.
[61] Congressman Dan Burton, House Committee on Government Reform, Hearing on Mercury and Medicine, 6/18/2000.
[62] Press Release, Feb. 12, 2001; see http://www.autism.com/ari/press1.html
[63] Dana Ullman, Discovering Homeopathy, at 42 (Thomas L. Bradford, Logic Figures, p68, 113-146; Coulter, Divided Legacy, Vol 3, p268).
[64] See S. Curtis, supra note 34.
[65] See S. Curtis, supra note 34.
[66] Isaac Golden, Vaccination? A Review of Risks and Alternatives, 5th Edition, 1994. (Australia).
[67] Allanson v. Clinton Central School District, No. CV 84-174, slip op. at 5 (N.D.N.Y. 1984).
[68] Sherr and Levy vs. Northport East-Northport Union Free School District, 672 F. Supp. 81 (E.D.N.Y. 1987).
[69] Fishkin v. Yonkers Public Schools, 710 F. Supp. 506 (S.D.N.Y. 1989).
[70] Berg v. Glen Cove City School District, 853 F. Supp. 651 (E.D.N.Y. 1994).
[71] Congressman Dan Burton, Committee on Government Reform, "FACA: Conflicts of Interest and Vaccine Development: Preserving the Integrity of the Process," June 15, 2000.
[72] "AAPS Resolution Concerning Mandatory Vaccines" at http://www.aapsonline.org/aaps/.
[73] J. Barthelow Classen, M.D., M.B.A.
President and CEO, Classen Immunotherapies, Inc., 6517 Montrose Ave, Baltimore, MD 21212
Tel: (410) 377-4549 Fax: (410) 377-8526
E-mail: Classen@vaccines.net, letter to The Honorable Dan Burton, Chairman U.S. House of Representatives, Committee on Government Reform, Washington, DC 20515, October 12th, 1999, at http://vaccines.net.
[74] "Show us the Science," Mothering Magazine, March/April 2001, Report on the Sept. 2000 NVIC Vaccine Conference.
[75] See J. Barthelow Classen, MD, MBA, supra note 73.
[76] Viera Scheibner, PhD, 178 Govetts Leap Road, Blackheath, NSW 2785, Australia; phone +61 (0)2 4787 8203, Fax +61 (0)2 4787 8988
[77] See J. Barthelow Classen, MD, MBA, supra note 73.
[78] Statement of the National Vaccine Information Center, Hearing of the House Subcommittee on Criminal Justice, Drug Policy and Human Resources, "Compensating Vaccine Injuries: Are Reforms Needed?" September 28, 1999.

Webmaster Mariana Berdiñas - Este site ha sido pensado para ser visto en 800x600 pixels.