5° VERDAD DE
LA VACUNACION
"Se exagera mucho
sobre el peligro de las enfermedades infantiles, para asustar a los
padres para que acepten un tratamiento cuestionable pero altamente lucrativo".
6° MITO DE LA VACUNACION
"Está claro que
vencer a la poliomelitis fue una de los grandes éxitos de la
vacunación... ¿o no?"
En seis estados de Nueva Inglaterra
se informó que los casos de poliomelitis habían aumentado
un año después de la introducción de la vacuna
Salk. Los aumentos fueron desde el doble de casos en Vermont hasta un
sorprendente aumento del 642% en el número de casos en Massachusetts.
También aumentó la incidencia en otros estados. En Wisconsin
se multiplicó por cinco. De hecho, Idaho y Utah interrumpieron
la vacunación debido al aumento de la incidencia y de la tasa
de mortalidad. En 1959, el 77.5% de los casos de parálisis en
Massachusetts había recibido 3 dosis de la vacuna inyectable
contra la poliomelitis. En 1962, durante audiencias del Congreso de
los EE.UU., el Dr. Bernard Greenberg, a cargo del Departamento de Bioestadísticas
de la Escuela de Salud Pública (Universidad de Carolina del Norte)
testificó que no solamente los casos de poliomelitis aumentaron
considerablemente luego de la introducción de la vacunación
obligatoria (50% de 1957 a 1958, 80% de 1958 a 1959), sino que las estadísticas
fueron manipuladas por el Servicio de Salud Pública para dar
la imagen opuesta. Es importante entender que la vacuna contra la polio
no tuvo aceptación universal al principio. A pesar de esto, en
Europa, los casos de poliomelitis disminuyeron tanto en los países
que vacunaron como en los que no lo hicieron.
De acuerdo a la Dra. Viera Scheibner,
autora e investigadora, las autoridades médicas eliminaron de
las estadísticas el 90% de los casos de poliomelitis cambiando
la definición de la enfermedad cuando se comenzó a utilizar
la vacuna. En realidad, mientras tanto, la vacuna seguía causando
casos de poliomelitis paralítica en varios países, en
una época en la cual el virus natural no estaba causando ninguna
epidemia.
Por ejemplo, los casos de meningitis viral y aséptica, que tienen
síntomas similares a los de la polio, se diagnosticaban y archivaban
como casos de polio antes de la introducción de la vacuna, pero
se los separó y eliminó de las estadísticas de
polio luego de empezar a usarse la vacuna. Además, se aumentó
de 20 a 35 el número de casos necesarios para declarar una epidemia,
y el requisito para ser incluido en las estadísticas de parálisis
se cambió de síntomas de 24 horas de duración a
síntomas de 60 días de duración (la parálisis
de muchas víctimas de polio era temporal). Es lógico que
la poliomelitis haya disminuido dramáticamente después
de la introducción de la vacuna - por lo menos en los papeles.
En 1985, los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC) informaron
que el 87% de los casos de poliomelitis de los EE.UU., entre 1973 y
1983, fueron causados por la vacuna, y más tarde declararon que
todos los casos fueron causados por la vacuna, menos algunos que fueron
importados - la mayoría de los cuales habían sido vacunados.
Jonas Salk, inventor de la vacuna
inyectable contra la poliomelitis, declaró ante un subcomité
del Senado que casi todos los brotes de poliomelitis a partir de 1961
fueron causados por la vacuna antipoliomelítica oral. En un seminario
sobre vacunas contra la polio auspiciado por el Instituto de Medicina
y los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades,
el Dr. Samuel Katz, de la Universidad de Duke, citó los 8-10
casos de polio paralítica asociados con la vacuna oral contra
la polio, casos de personas que habían tomado esta vacuna, y
la ausencia de polio natural en el hemisferio occidental durante los
últimos cuatro años. Jessica Scheer, del Centro de Investigación
del Hospital Nacional de Rehabilitación (Washington, D.C.) señaló
que la mayoría de los padres no son concientes de que en los
EE.UU. la vacunación contra la poliomelitis implica "un
pequeño número de sacrificios cada año". Hay
que agregar a esta contradicción el hecho de que la mayoría
de los casos de reacciones adversas no se notifican, y las experiencias
del Centro Nacional de Información sobre las Vacunas (quienes
confirman y corrigen diagnósticos errados de reacciones a las
vacunas). Todo esto sugiere que el número real de "sacrificios"
causados por la vacuna antipoliomelítica puede ser de 10 a 100
veces mayor que el número citado por los Centros para el Control
de las Enfermedades. Debido a esto, el virus vivo de la polio ya no
se usa comúnmente.
Con seguridad, la poliomelitis tal
como se la conocía en la primera mitad del siglo 20 ya no existe.
Sin embargo, la disminución en la incidencia que se produjo luego
de los picos de polio a fines de los ´40 y principios de los ´50
había empezado años antes de que se introdujera la vacuna.
6° VERDAD DE
LA VACUNACION
"La vacuna contra
la polio invirtió por un tiempo la disminución de la enfermedad
que se venía dando cuando se introdujo la vacuna; esto fue ocultado
deliberadamente por las autoridades médicas. En Europa, la polio
disminuyó en los países que utilizaron la vacuna y en
los que no lo hicieron".
7° MITO DE LA VACUNACION
"Mi hijo no tuvo ninguna
reacción a las vacunas, así que no tengo de qué
preocuparme... ¿no es cierto?"
Entre los efectos adversos a largo
plazo de las vacunas se han documentado: desórdenes crónicos
inmunológicos y neurológicos, tales como autismo, hiperactividad,
desórdenes de déficit de atención, dislexia, alergias,
cáncer, y otras enfermedades, muchas de las cuales casi no existían
antes de las campañas de vacunación sistemática.
Entre los componentes de las vacunas encontramos conocidas sustancias
tóxicas y cancerígenas, como el timerosal (un derivado
del mercurio), el fosfato de aluminio, y el formaldehído (según
el Centro de Información sobre los Venenos, de Australia, no
existe una dosis aceptable de formaldehído que pueda inyectarse
sin riesgo en un ser humano), y fenoxietanol (comúnmente conocido
como anticongelante). Algunos de estos ingredientes son tóxicos
a nivel gastrointestinal, hepático, respiratorio, cardiovascular,
sanguíneo, o reproductivo. También hay sustancias neurotóxicas,
y otras que afectan el desarrollo. Estos son sólo algunos de
los peligros que se conocen. Los sistemas de ranking químico
colocan a muchos de los ingredientes de las vacunas entre las sustancias
más peligrosas, y están fuertemente reguladas. Se sabe
que algunos de estos ingredientes pueden causar serios daños
incluso en dosis microscópicas. Sumado a esto, el medio en que
se producen algunas vacunas contiene células diploides originadas
en tejido fetal abortado. Si esto se supiera, podría afectar
la decisión de vacunar de mucha gente.
Harris Coulter, Ph.D., investigador,
autor e historiador de la medicina, afirmó que su extensa investigación
reveló que las inmunizaciones infantiles están
"... causando una encefalitis de bajo grado en los niños,
a una escala mucho mayor de la que las autoridades médicas estaban
dispuestas a admitir, alrededor del 15-20% de todos los niños".
Señala que las secuelas de la encefalitis (inflamación
del cerebro, consecuencia documentada de la vacunación) incluyen:
autismo, problemas de aprendizaje, daño cerebral mínimo
y no tan mínimo, convulsiones, epilepsia, trastornos del sueño
y de la alimentación, trastornos sexuales, asma, síndrome
de muerte infantil súbita, diabetes, obesidad y violencia impulsiva.
Estos son precisamente los trastornos que afectan a la sociedad contemporánea.
Muchos de estos desórdenes eran relativamente raros en el pasado,
pero se han vuelto más comunes a medida que se han generalizado
los programas de vacunación infantil. Coulter también
señala que "...la toxina de la tos convulsa se utiliza para
crear encefalitis en animales de laboratorio." Por lo tanto, no
sólo se conoce la capacidad de causar daño cerebral que
tiene la vacuna contra la tos convulsa; los investigadores clínicos
cuentan con esta característica al estudiar desórdenes
cerebrales.
En un estudio alemán se encontró
una relación entre las vacunas y 22 problemas neurológicos,
incluidos el déficit de atención y la epilepsia. Otro
dilema es que los elementos virales de las vacunas pueden permanecer
en el cuerpo humano y mutar durante años, con consecuencias desconocidas.
Millones de niños están siendo parte de un experimento
enorme que carece de una buena planificación y seguimiento; y
la comunidad médica no está haciendo ningún esfuerzo
sincero y organizado para monitorear los efectos negativos o para determinar
las consecuencias a largo plazo. Dado que los estudios a largo plazo
sobre los efectos adversos de las vacunas son virtualmente inexistentes,
su uso generalizado, sin el consentimiento de personas debidamente informadas,
constituye experimentación médica. Tal como lo señalaran
la Asociación Americana de Médicos y Cirujanos y el Centro
Nacional de Información sobre las Vacunas, esto es una violación
del primer principio del Código de Nüremberg, "obra
central de la bioética moderna".
El doctor Bart Classen, Ph.D., fundador
de Classen Immunotherapies y creador de tecnologías aplicadas
a las vacunas, ha llevado a cabo estudios epidemiológicos alrededor
del mundo y ha hallado que las vacunas son la causa del 79% de los casos
de diabetes tipo 1 en niños de menos de 10 años de edad.
El aumento del riesgo iba desde 9% con la vacuna contra la difteria
hasta 50% en el caso de la vacuna contra la hepatitis B. De acuerdo
a Classen, los datos de los Centros para el Control de las Enfermedades
confirman sus conclusiones. Sin embargo, las implicaciones de su trabajo
van mucho más allá de la diabetes, tal como señala
este comentario suyo en el British Medical Journal, en 1999: "La
incidencia de muchas enfermedades inmunológicas crónicas,
como ser el asma, las alergias y los cánceres inmuno-modulados,
ha aumentado rápidamente y puede también estar vinculada
a la vacunación". Sus hallazgos sobre la diabetes pueden
ser tan sólo la punta del iceberg.
Estudios recientes en los Estados
Unidos y en Inglaterra sugieren que las vacunas causan autismo. El envenenamiento
con mercurio y el autismo tienen síntomas casi idénticos,
y un solo día de aplicación de vacunas puede inyectar
41 veces más que el nivel de mercurio que se sabe causa daño.
La incidencia de autismo en California ha aumentado 1000% en los últimos
20 años, con aumentos dramáticos luego de la introducción
de la vacuna triple viral a principios de los ´80. En Inglaterra
hubo un dramático crecimiento del autismo comenzando en los ´90,
luego de que se introdujera allí la vacuna triple viral. Algunos
niños reciben, a través de las vacunas, 100 veces más
mercurio que la cantidad máxima permitida por la Agencia de Protección
Ambiental (EPA). En enero del año 2000, la revista de Reacciones
Adversas a los Medicamentos informó que la vacuna triple viral
no fue testeada adecuadamente y que no se le debió haber otorgado
la licencia. Otro dato que apoya la sospecha de que las vacunas causan
autismo es la existencia de un grupo de médicos que han logrado
mejorías enormes en la salud y el comportamiento de pacientes
autistas, mediante la utilización de un régimen sistemático
de desintoxicación de mercurio. Hoy en día, 1 de cada
150 niños padece autismo, de acuerdo al Centro Nacional de Información
sobre las Vacunas. A principios de los años 40, antes de la introducción
de la mayoría de las vacunas que hoy son habituales, el autismo
era una enfermedad rara, y pocos eran los médicos que alguna
vez veían un caso.
7° VERDAD DE LAS VACUNACION
"Los efectos adversos
de las vacunas a largo plazo han sido virtualmente ignorados, a pesar
de correlaciones convincentes con muchas enfermedades crónicas.
Los médicos no pueden explicar el dramático aumento de
muchas de estas enfermedades."
8° MITO DE LAS VACUNACION
"Las vacunas son la única
forma de prevenir enfermedades... ¿o no?"
La mayoría de los padres
se sienten obligados a tomar alguna medida para prevenir las enfermedades
de sus hijos. Si bien nada brinda una garantía del 100%, existen
opciones viables. Históricamente, la homeopatía ha demostrado
muchas veces ser más efectiva que la medicina alopática
en la prevención y el tratamiento de enfermedades. En el brote
de cólera de 1849 en los EE.UU., la tasa de mortalidad de quienes
utilizaron la medicina alopática fue de entre el 48% y el 60%,
mientras que los hospitales homeopáticos tuvieron una tasa de
mortalidad de solamente 3%. A grandes rasgos, estos porcentajes siguen
siendo ciertos, hoy en día, en el caso del cólera. En
estudios epidemiológicos recientes se ve que los remedios homeopáticos
son iguales o mejores para prevenir enfermedades que la vacunación
ortodoxa. Hay informes de poblaciones tratadas homeopáticamente
después de haber estado expuestas al causante de la enfermedad,
que tuvieron una tasa de éxito del 100% - ninguno de los que
recibieron el tratamiento se enfermó.
Se pueden conseguir kits homeopáticos
para la prevención de enfermedades.
Los remedios homeopáticos también se pueden tomar solamente
durante los momentos de mayor riesgo (brotes de la enfermedad, viajes,
etc.), y han demostrado ser altamente efectivos en tales casos. Y debido
a que estos remedios no tienen componentes tóxicos, tampoco tienen
efectos adversos. Además, la homeopatía ha sido efectiva
para revertir algunas de las discapacidades causadas por las reacciones
a las vacunas, así como también muchas otras enfermedades
crónicas con las cuales la medicina alopática ha tenido
poco éxito.
8° VERDAD DE LAS VACUNACION
"Existen hace
décadas alternativas efectivas y seguras a las vacunas (y han
sido documentadas). Sin embargo han sido atacadas y suprimidas en forma
sistemática por la comunidad médica."
9° MITO DE LAS VACUNACION
"Las vacunas son obligatorias
por ley, por lo tanto son inevitables... ¿no es así?"
Las leyes que regulan la vacunación
varían según el estado. Si bien todos los estados legalmente
requieren la vacunación, todos ofrecen uno o más exenciones
legales. Es raro que los funcionarios escolares y sanitarios ofrezcan
voluntariamente información sobre las exenciones, y a menudo
brindan información equivocada. Por lo tanto, es importante conocer
las leyes en su estado para saber exactamente cuáles son los
requisitos. Cada estado ofrece uno o más de los siguientes tres
tipos de exención:
1) Exención médica:
Los 50 estados de los EE.UU. permiten una exención médica.
Sin embargo, son pocos los pediatras que examinan si hay indicadores
de aumento de riesgo, antes de aplicar las vacunas, así que es
aconsejable que los padres investiguen este tema por sí mismos,
si tienen motivos para creer que su hijo puede estar predispuesto a
una reacción a las vacunas. La epilepsia, las alergias severas,
y/ó una reacción adversa anterior en un niño o
en algún hermano, son sólo algunas de las muchas condiciones,
en la historia de un niño o en la de su familia, que pueden aumentar
el riesgo de tener una reacción adversa, y que por lo tanto dan
derecho a una exención médica para una o más vacunas..
Por lo general, sin embargo, son difíciles de conseguir, a veces
se dan solamente a aquellos que ya han tenido una reacción adversa,
o son válidas sólo para la vacuna que se cree causó
la reacción adversa anterior, o temporales, con validez sólo
mientras dure la condición que dio lugar a la exención.
2) Exención religiosa: Se
permiten exenciones religiosas en 48 estados (todos menos Mississippi
y West Virginia). Las leyes de un estado pueden requerir que sea necesario
ser miembro de una religión establecida. Sin embargo, este requisito
ha sido hallado inconstitucional en cortes federales de Nueva York;
las creencias religiosas personales son suficientes para obtener una
exención religiosa, aunque usted no pertenezca a una religión
organizada. En un caso, los denunciantes fueron indemnizados por daños;
según la corte, el estado había violado sus derechos civiles
al negarles una exención religiosa.
3) Exención de carácter
personal o filosófico: Unos 19 estados permiten este tipo de
exención, reconociendo el derecho de objetar la vacunación
por motivos que no sean ni médicos ni religiosos.
No se les puede prohibir a los niños
exentos que vayan a la escuela, salvo durante brotes locales de la enfermedad.
Todas las escuelas, privadas o públicas, deben acatar las mismas
leyes estatales y las mismas exenciones legales para las vacunas.
La mejor manera de conseguir un ejemplar de las leyes de vacunación
de su estado es a través de un funcionario estatal de salud pública.
Puede que alcance con llamar por teléfono al Departamento de
Epidemiología o Inmunización de su estado (el nombre exacto
depende del estado) para pedir que le envíen por correo un ejemplar.
O, por una pequeña suma, el NVIC y New Atlantean Press le venderán
una copia de las leyes de inmunización de su estado (ver información
al final de este artículo). Se pueden buscar los estatutos en
Internet (ver, por ejemplo, www.findlaw.com), pero de haber cambios
muy recientes en la ley, estas fuentes pueden no incluirlos. También
son buenas fuentes, por supuesto, las bibliotecas legales y los abogados.
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REFERENCIAS
[1] Vaccine Adverse Events Reporting System (VAERS); National Technical
Information Service, Springfield, VA 22161, 703-487-4650, 703-487-4600;
see also NVIC, infra note 7; and the VAERS website at http://www.fda.gov/cber/vaers/vaers.htm.
[2] Statement of the National Vaccine Information Center (NVIC), Hearing
of the House Subcommittee on Criminal Justice, Drug Policy and Human Resources,
"Compensating Vaccine Injuries: Are Reforms Needed?" September
28, 1999.
[3] Less than 1%, according to Barbara Fisher, citing former FDA Commissioner
David Kessler, 1993, JAMA, in the Statement of the NVIC, supra note 2.
[4] Less than 10%, according to KM Severyn, R.Ph., Ph.D. in the Dayton
Daily News, May 28, 1993. (Vaccine Policy Institute, 251 Ridgeway Dr.,
Dayton, OH 45459)
[5] American Association of Physicians and Surgeons, Fact Sheet on Mandatory
Vaccines at http://www.aapsonline.org/.
[6] Jane Orient, M.D., Director of the American Association of Physicians
and Surgeons, "Mandating Vaccines: Government Practicing Medicine
Without a License?" 1999.
[7] National Vaccine Information Center (NVIC), 512 Maple Ave. W. #206,
Vienna, VA 22180, 703-938-0342; "Investigative Report on the Vaccine
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[8] 42 U.S.C.S. § 300aa-25(b)(1)(A),(B).
[9] Karlsson L. Scheibner V. Association between non-specific stress syndrome,
DPT injections and cot death. Paper presented to the 2nd immunization
conference, Canberra, Australia, May 27-29, 1992. See also Viera Schiebner,
Ph.D., Vaccination: 100 Years of Orthodox Research Shows that Vaccines
Represent a Medical Assault on the Immune System for discussion and references.
[10] W.C. Torch, "Diptheria-pertussis-tetanus (DPT) immunization:
A potential cause of the sudden infant death syndrome (SIDS)," (Amer.
Academy of Neurology, 34th Annual Meeting, Apr 25 - May 1, 1982), Neurology
32(4), pt. 2.
[11] Id.
[12] Viera Schiebner, Ph.D., Vaccination: 100 Years of Orthodox Research
Shows that Vaccines Represent a Medical Assault on the Immune System,
1993.
[13] Confounding in studies of adverse reactions to vaccines [see comments].
Fine PE, Chen RT, REVIEW ARTICLE: 38 REFS. Comment in: Am J Epidemiol
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[14] See Viera Scheibner, supra note 12.
[15] Nature and Rates of Adverse Reactions Associated with DTP and DT
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No. 5)
[16] DPT Report, The Fresno Bee, Community Relations, 1626 E. Street,
Fresno, CA 93786, December 5, 1984.
[17] Trollfors B, Rabo, E. 1981. Whooping cough in adults. British Medical
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[18] National Vaccine Injury Compensation Program (NVICP) http://bhpr.hrsa.gov/vicp/.
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PA 19104. Infection Control & Hospital Epidemiology. 14(2):81-6, 1993
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[24] MMWR (Morbidity and Mortality Weekly Report) 38 (8-9), 12/29/89.
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[26] MMWR. 33(24),6/22/84.
[27] Failure to reach the goal of measles elimination. Apparent paradox
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[28] Clinical Immunology and Immunopathology, May 1996; 79(2): 163-170.
[29] Trevor Gunn, Mass Immunization, A Point in Question, at 15 (citing
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[30] Physician William Howard Hay's address of June 25, 1937; printed
in the Congressional Record.
[31] Eleanor McBean, The Poisoned Needle, Health Research, 1956.
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1991; 715-720.
[33] Neil Miller, Vaccines: Are They Really Safe and Effective? Fifth
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[34] Chicago Dept. of Health.
[35] Harold Buttram, M.D., "Vaccine Scene 2000, Review and Update,"
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[36] Neil Miller, supra note 33 at 45 [NVIC News, April 92 at 12].
[37] S. Curtis, A Handbook of Homeopathic Alternatives to Immunization.
[38] Darrell Huff, How to Lie With Statistics, W.W. Norton & Co.,
Inc., 1954 at 84.
[39] Quoted from the internet, credited to Keith Block, M.D., a family
physician from Evanston, Illinois, who has spent years collecting data
in the medical literature on immunizations.
[40] See Trevor Gunn, supra, note 29, at 15.
[41] Id. at 21.
[42] Id. at 21 (British Medical Council Publication 272, May 1950).
[43] See Trevor Gunn, supra, note 29, at 21; see also Neil Miller, supra
note 33 at 47 (Buttram, MD, Hoffman, Mothering Magazine, Winter 1985 at
30; Kalokerinos and Dettman, MDs, "The Dangers of Immunization,"
Biological Research Inst. [Australia], 1979, at 49).
[44] See Mayo Vaccine Research Group, supra note 27.
[45] See Neil Miller, supra note 33 at 34.
[46] Chairman/Congressman Dan Burton, Committee of Government Reform,
Opening Statement, "FACA: Conflicts of Interest and Vaccine Development,
Preserving the Integrity of the Process," June 2000.
[47] Archie Kalolerinos, MD, Every Second Child, Keats Publishing, Inc.
1981.
[48] Washington Post, February 22, 1995.
[49] Reported by KM Severyn, R.Ph, Ph.D. in the Dayton Daily News, June
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[50] Vaccine Information and Awareness (VIA), "Measles and Antibody
Titre Levels," from Vaccine Weekly, January 1996.
[51] NVIC Press Release, "Consumer Group Warns use of New Chicken
Pox Vaccine in all Healthy Children May Cause More Serious Disease".
[52] Id. [Reported by KM Severyn, R.Ph., Ph.D.]
[53] Hearings before the Committee on Interstate and Foreign Commerce,
House of Representatives, 87th Congress, Second Session on H.R. 10541,
May 1962, at 94.
[54] NVIC Vaccine Conference Program Guide, 1997.
[55] Unanimous resolution of the AAPS, 57th Annual Meeting, St. Louis,
MO, October, 2000; see http://www.aapsonline.org/.
[56] British Medical Journal, 1999, 318:193, 16 (January).
[57] Singh V,Yang V.Serological association of measles virus and human
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colitis, and pervasive developmental disorder in children. Lancet 1998;351:637-641.
[59] Wakefield AJ, Anthony A, Murch SH, Thomson M, Montgomery SM, et al.
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September; 95:2285-2295.
[60] Stephanie Cave, MD, NVIC Vaccine Conference, September, 2000; see
http://www.909shot.com for conference transcripts and information.
[61] Congressman Dan Burton, House Committee on Government Reform, Hearing
on Mercury and Medicine, 6/18/2000.
[62] Press Release, Feb. 12, 2001; see http://www.autism.com/ari/press1.html
[63] Dana Ullman, Discovering Homeopathy, at 42 (Thomas L. Bradford, Logic
Figures, p68, 113-146; Coulter, Divided Legacy, Vol 3, p268).
[64] See S. Curtis, supra note 34.
[65] See S. Curtis, supra note 34.
[66] Isaac Golden, Vaccination? A Review of Risks and Alternatives, 5th
Edition, 1994. (Australia).
[67] Allanson v. Clinton Central School District, No. CV 84-174, slip
op. at 5 (N.D.N.Y. 1984).
[68] Sherr and Levy vs. Northport East-Northport Union Free School District,
672 F. Supp. 81 (E.D.N.Y. 1987).
[69] Fishkin v. Yonkers Public Schools, 710 F. Supp. 506 (S.D.N.Y. 1989).
[70] Berg v. Glen Cove City School District, 853 F. Supp. 651 (E.D.N.Y.
1994).
[71] Congressman Dan Burton, Committee on Government Reform, "FACA:
Conflicts of Interest and Vaccine Development: Preserving the Integrity
of the Process," June 15, 2000.
[72] "AAPS Resolution Concerning Mandatory Vaccines" at http://www.aapsonline.org/aaps/.
[73] J. Barthelow Classen, M.D., M.B.A.
President and CEO, Classen Immunotherapies, Inc., 6517 Montrose Ave, Baltimore,
MD 21212
Tel: (410) 377-4549 Fax: (410) 377-8526
E-mail: Classen@vaccines.net, letter to The Honorable Dan Burton, Chairman
U.S. House of Representatives, Committee on Government Reform, Washington,
DC 20515, October 12th, 1999, at http://vaccines.net.
[74] "Show us the Science," Mothering Magazine, March/April
2001, Report on the Sept. 2000 NVIC Vaccine Conference.
[75] See J. Barthelow Classen, MD, MBA, supra note 73.
[76] Viera Scheibner, PhD, 178 Govetts Leap Road, Blackheath, NSW 2785,
Australia; phone +61 (0)2 4787 8203, Fax +61 (0)2 4787 8988
[77] See J. Barthelow Classen, MD, MBA, supra note 73.
[78] Statement of the National Vaccine Information Center, Hearing of
the House Subcommittee on Criminal Justice, Drug Policy and Human Resources,
"Compensating Vaccine Injuries: Are Reforms Needed?" September
28, 1999.
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